Hace tiempo que no pasaba una navidad tan aburrida. Como tengo 15 años y en mi familia somos todos unos amarretes, ya no existen los regalos. Arregle con mama para que por una vez por todas me lleve a un local para hacerme el buzo estampado y la remera estampada que siempre quise. Pensaba hacerme mi propio regalo. Llegamos media hora tarde, CERRADO. Siguiente parada de compras, Ramos. No tenía más ganas de comprarme los zapatos que quería, pero mama término comprándose unos muy bonitos, lástima que no podemos compartirlos.
-Dale Lucia, no te compre nada. Un collar, una pulsera, ¿aros?
-Cuando me ves con collares? Pulseras nunca uso.Comprate la pulsera que te gustaba.
-No, no te compre nada.
-¿Y? Vos NUNCA te compras nada.
-Y vos tampoco. (Tenía razón).
Termino comprándosela. Pero hoy después de navidad me quiere comprar cualquier cosa para no quedar con la triste moral de no haberme dado el gusto de nada. Ella nunca se compra nada, tengo que dejarla disfrutar un poco.
El tío se fue a pasar la navidad con los amigos a Santa Teresita asique fuegos artificiales no hubo. Éramos mama, los abuelos, la tía y yo. La tía como siempre tirando comentarios para empeorarnos la noche. Prendimos la tele sin hablar de nada viendo conciertos hasta que se hicieron las 12 en la que brindamos sin emoción alguna y fuimos a ver los fuegos artificiales. Todavía estoy esperando el novio que le pedí a papa Noel, aunque presiento que tendré que esperar al próximo año. Espero que todos hayan tenido una merecida navidad hermosa!